María Antonia Bolívar Palacios, nació en Caracas el 1 de noviembre de 1777,  fue la primera hija del matrimonio formado por María de la Concepción Palacios y Blanco y Juan Vicente Bolívar y Ponte, por lo tanto, hermana mayor de Simón Bolívar.

María Antonia Bolívar no fue partidaria de la Independencia. En 1813, mientras su hermano, en Trujillo, lanzaba el Decreto de Guerra a Muerte ella escondía y protegía a consumados realistas en su casa en Caracas. En 1814, cuando la capital estaba a punto de caer en manos realistas, Bolívar ordenó la evacuación de la ciudad. María Antonia se negaba a irse, pero su hermano la convenció de que al caer Caracas no tendrían clemencia con ella. Así fue que salió de Venezuela a Curazao, con sus hijos, y con su hermana Juana. En 1816, desde Curazao, le escribió una carta al rey de España donde le pedía que no la penalizara por llevar el apellido Bolívar porque ella seguía siendo fiel a la monarquía.

A pesar de esto, la relación entre Simón y María Antonia era cordial. Ambos mantuvieron estrecho contacto epistolar mientras aquél se encontraba dirigiendo la Guerra de Independencia del Perú.

Después de la muerte del Libertador, María Antonia Bolívar se dedicó a la vida hogareña y a la administración de los bienes de la familia. También solicitó tenazmente al gobierno venezolano que se repatriaran los restos de Bolívar. Vivió sus últimos años en una casa de Hacienda, propiedad de la familia, ubicada en Macarao en las afueras de Caracas (hoy en ruinas). Murió el 7 de octubre de 1842, dos meses antes de que trajeran los restos de su ilustre hermano.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Antonia_Bol%C3%ADvar_Palacios